Se sabe que el joven no está en condiciones mentales, ni emocionales, para tener un cuidado adecuado con su pareja. También contamos con información que señala que la juventud no está plenamente consciente del modo cómo manejar sus impulsos, sus deseos y sus tendencias sexuales que, en esas edades, son variopintas y muy intensas.
Oriente a sus hijos
Se ha podido observar que son muy pocos los jóvenes que tienen los cuidados adecuados para evitar las infecciones sexuales, entre ellas el Sida. Igualmente, no saben cómo proteger sus relaciones sexuales frente a un embarazo no deseado (en tal caso, muchos de ellos recurren a prácticas ilegales como es el aborto).
Asimismo, la conducta sexual desmedida puede llevarlos a la promiscuidad o, incluso, a la prostitución de menores. Por eso, se sugiere orientar a sus hijos para que renuncien (en lo posible) a iniciar sus prácticas sexuales temprano y así evitar los problemas a los que nos hemos referido.