20 de noviembre de 2007
El Rincón del Pediatra
Luis Tello - Pediatra - CMP 7904
Pautas para controlar la alergia
En el niño alérgico respiratorio, la principal causa de complicación está en la faringe y los bronquios. Al congestionarse (tupirse) la nariz del niño, éste se ve obligado a respirar por la boca.

Para que el pequeño no presente cuadros bronquiales repetidamente, la clave está en que respire siempre (día y noche) por la nariz. Esto, en un niño alérgico, es muy difícil, ya que siempre para con la nariz congestionada.

El secreto del manejo adecuado del paciente con alergia respiratoria reside en el tratamiento de la rinitis (inflamación de la nariz) alérgica; al mejorar esto, el paciente deja de enfermarse con frecuencia.

Desencadenantes
El principal desencadenante de la rinitis alérgica son los ácaros del polvo de casa, por lo que debemos erradicarlos, sobre todo, en los ambientes donde el niño transcurre la mayor parte de su tiempo. Por ejemplo: su dormitorio.

Hay que evitar objetos que guarden polvo: cortinas, alfombras, libros, peluches, hacinamiento de muebles en el cuarto del niño y hierva la ropa de cama (sábanas, fundas y pijamas, después de lavarlos, por lo menos 15 minutos y una vez por semana).

En el caso de no querer hervirlos, la alternativa es poner la ropa en bolsas dentro de la congeladora del refrigerador por un lapso de 24 horas. Al sacarla, plánchela para evitar el frío de la misma cuando se la va a poner al pequeño.

Es muy importante que la cabecera de la cama esté elevada, más o menos 25 grados, por encima de la línea horizontal. Esto ayudará mucho a la respiración del niño.

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