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La anemia por falta de hierro es una de las enfermedades más comunes en todo el mundo, que deteriora el desempeño físico y mental de quienes lo padecen. La principal razón que origina una dieta pobre en hierro, es el bajo consumo de las fuentes más ricas y absorbibles como son las carnes y las vísceras rojas.
El consumo de una dieta vegetariana no asegura una asimilación eficaz del hierro. Para ello es necesario añadir
siempre una buena cantidad de vitamina C junto a las menestras, la maca y la quinua. Es decir, acompañar el guiso con una ensalada cruda o un jugo de fruta cítrica.
Las verduras de hojas verdes, como la espinaca, la acelga, el perejil o la alfalfa, también son ricas en hierro. Al consumir la papa con su cáscara nos dará una cantidad adicional de este elemento e, incluso, cocinar con ollas o cucharas de hierro deja vestigios de este mineral en la preparación.
Recuerde ingerir dos vegetales ricos en hierro en el almuerzo y dos más en la cena, siempre acompañados de frutas o verduras con vitamina C, pero no los acompañe con infusiones de hierbas porque éstas evitan la asimilación del hierro.
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