|
Los azúcares y las harinas son ricos en carbohidratos, los principales nutrientes productores de glucosa en nuestro organismo. La glucosa es el azúcar que circula en la sangre y la principal fuente de energía para las células. El índice glicémico indica qué tan rápido se eleva la glucosa en la sangre y esto ayuda a los diabéticos a controlar mejor su alimentación.
El azúcar es el alimento con más alto índice glicémico, debido a que llega con más rapidez a la sangre. Las menestras, en cambio, al digerirse y asimilarse lentamente, mantienen un nivel más estable del azúcar sanguíneo, lo que resulta más beneficioso para la salud, como ayudar a prevenir el sobrepeso.
Esto mismo ocurre con las verduras y los cereales integrales.
Adecuada combinación
El pan blanco, el arroz blanco y la papa tienen índices glicémicos altos por ser pobres en fibra, por eso es mejor consumir pan integral o de avena, arroz integral o papa con cáscara porque tienen más fibra. También podemos preparar arroz con verduras o papa con salsa de verduras.
Las frutas dulces como el melón o las uvas, a pesar de tener índices glicémicos altos, no impactan demasiado en la glucosa sanguínea porque son ricas en agua y tienen poca concentración de azúcares. Los fideos tienen menor índice glicémico que el arroz, porque las proteínas del trigo hacen lenta la asimilación de la harina.
Recuerde que las carnes, el pescado, el huevo y las grasas no elevan la glucosa ya que no tienen carbohidratos, es decir, tienen un índice glicémico igual a 0.
|