Domingo, 5 de noviembre de 2006
Alan con roche
Por El Búho
COLUMNAS ANTERIORES
No se pasen (II) - (11/5/2006)
No se pasen (I) - (11/4/2006)
Cortinas de humo - (11/3/2006)
Llora Nílver - (11/2/2006)
Bombas en Poder Judicial - (11/1/2006)
Amor maduro - (10/30/2006)
El hijo de Luismi (II) - (10/29/2006)
El hijo de Luismi - (10/28/2006)
Se quemó Laura - (10/27/2006)
Golpes bajos - (10/26/2006)

  • Los peruanos tenemos alma de ayayeros. Alan García se vio obligado a aceptar que tenía un sexto hijo -reconocido legalmente, pero oculto- recién cuando una revelación periodística destapó el tema. Cuando Rosa María Palacios lo cuadró para que diga la verdad, se le puso esquivo y dijo que 'ya hablaría del tema' y lo hizo unos días después. ¿Entonces dónde está esa hidalguía?, que le prodigan los peruanos y se demuestra en las encuestas. Creo que lo ayudó el pésimo y horrible antecedente de nuestro ex presidente Toledo, quien se comportó como un pillo de barrio lumpen y se corrió trece largos años de la mamá de Zaraí. Y sólo la reconoció en bochornoso mensaje a la nación, cuando ampayaron al juez del proceso ingresando entre gallos y medianoche a su casa de Camacho. Cuando se habló de la vacancia presidencial tuvo que hacer de tripas corazón y reconocerla. Hasta le mandó un 'te quiero' más falso que el trasero de Paco Ferrer. Después nunca más la volvió a ver, pero subió en las encuestas.

    Lo de García también huele a farsa. Por eso la madre de su hijo de pura asada no quiere aparecerse por estos lares. Primero porque Alan mintió descaradamente al señalar que la relación con la madre del pequeño Federico se dio mientras estaba separado de su esposa Pilar, entre marzo del 2004 y octubre de 2005. Sin embargo, Jaime Bayly -cuándo no- demostró en 'El francotirador' que García mintió, pues mostró un video del 18 de febrero del 2005 en el que se celebraba el 'Día de la Fraternidad'. Fiel a su estilo de utilizar a su esposa y familia para publicitar su imagen, en ese video se observa a García darle un beso en la boca a su esposa, en medio de los aplausos de los apristas. Lo patético es que Pilar no sabía que siete días antes había nacido Federico, el último niño 'lindo y hermoso' del mandatario. Será por eso que a la hora del discurso en Palacio de Gobierno, la primera dama tenía cara de palo. Pero la culpa no es de la prensa. Es de un político que se acostumbró a utilizar a su familia para proyectar una imagen de reposo y serenidad de padre de familia. Nadie tendría que hablar de sus asuntos familiares si él no hubiera involucrado a sus seres queridos en los oscuros vericuetos de la política criolla. Sólo cosecha lo que sembró y sus obligadas 'revelaciones' no le hacen crecer ni una pulgada como presidente. Apago el televisor.
  • Copyright Prensa Popular SAC ©
    PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
    Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
    Desarrollado por Orbis Ventures SAC